martes, 14 de febrero de 2023

Te suelto

Llegó la hora de despedirnos…

hora de verte partir por donde viniste

como huracán de sentimientos,

como viento salvaje y eterno

que avasalló todo mi ser

hueco, vacío, endeble.


Si te amo?

Sí, con el alma, con la vida;

con todo mi ser.

Pero te suelto… al menos con mi mente,

ya que con mi corazón es imposible

no ahora… no en este momento,

o quizá nunca lograré soltarte del todo.

No… porque te volviste parte de mi ser

te encarnaste en mí.


Llenaste mi alma 

de manera tal

que la inundaste

la desbordarse de amor y deseo

le diste paz y calma

borrando ese completo vacío

que la embargaba.


Pero ya debo dejarte

porque el amor es sano,

y completamente inverosímil

que a la vez cause tanto daño.

Que sea un puñal que desgarra la fibra

hasta el último tendón

abriendo un canal de pesares y dolores.

¡No! Ese amor no vale.

No vale porque te quiero todo mio

y no puedes y no quieres ser lo.

Porque te bajaría la luna 

y las estrellas si me las pudieras.

Pero no puedes recibirlas

Ni menos puedes atesorarlas.


Me alejo porque te amo

y porque te amo me alejo

ya que olvidarte no puedo,

al menos así me protejo.


Me protejo de mí,

que no puede estar sin ti

amando por horas o en días nublados.

Me alejo porque te amo

y estar sin ti yo ya no puedo... 

Aunque lo he intentado 

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